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PROCRASTINAR

Proque?

Procatrinar?

Pronasticar?

Os prometo que la primera vez que oí esta palabra, y no hace tantos años de eso, flipé. No había manera de entender lo que me estaban diciendo. Y aun ahora me cuesta pronunciarla si la digo muy rápido.

Pero cuando me explicaron qué significaba os puedo asegurar que entonces sí que la entendí perfectamente. Procrastinar. Qué gran verbo!

Source: Spacesquare

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En psicología, procrastinación (palabra que proviene del latín y que significa pro: "adelante" y craso: "mañana") es la acción de dejar para más adelante actividades que se deben atender y dedicarse a otras cosas más irrelevantes y agradables.

Es decir, para que nos entendamos: es cuando tenemos que hacer un trabajo sí o sí, pero nos da tanta pereza hacerlo (porque es aburrida, o nos da miedo, o no sabemos cómo hacerla o supone un gran esfuerzo o por el motivo que sea ....) que siempre encontramos otros más agradables o más divertidos para hacer antes de que el nuestro, aunque no tengan ningún tipo de relación. Y hacer estas tareas secundarias nos ayuda a justificarnos a nosotros mismos el hecho de no terminar de concluir el trabajo que realmente deberíamos estar haciendo.

Y no es que hacer estas otras tareas esté mal. El problema es que como sabemos que las estamos haciendo porque no queremos hacer "LA TAREA", nos hace sentir culpables porque cada vez tenemos menos tiempo para hacerla.

Por ejemplo: ¿cuántas veces te has puesto a mirar tus redes sociales aunque sabes que tienes que terminar de arreglar la cocina o planchar las camisas? O cuántas veces pierdes el tiempo buscando información por Internet en lugar de centrarte y terminar de redactar el informe que tienes que hacer con la información que ya tienes?

Source: Spacesquare

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Esto se procrastinar!

Y una de las cosas con las que mááááás procrastinamos es con el orden. Seguro que alguna vez te has dicho: "tengo que empezar ya", "de este fin de semana no pasa", "no puedo continuar con este desorden", .... pero al final ha pasado otro fin de semana, otro cambio de armario y otro año y no has terminado de ordenar la casa.

Aunque son trabajos que los podemos dejar de hacer y en principio no pasa nada (al menos, seguro que no hacerlos no tiene las mismas consecuencias que si en el trabajo dejáramos de hacer una tarea que nos hubieran encargado), a la larga sí sufrimos las consecuencias. ¿Cómo? Mirad:

  • El desorden nos invade la casa

  • No encontramos las cosas que necesitamos y perdemos tiempo buscándolas

  • Invertimos dinero comprando cosas que tenemos pero o no recordamos que las tenemos o no recordamos dónde están.

  • Cuando nos queremos poner ya no sabemos por dónde empezar y todavía nos genera más frustración

  • No estamos a gusto en casa y no nos podemos relajar como nos gustaría

Me gustaría daros algunos consejos para evitarlo y par que consigáis así poneros a ordenar de manera definitiva:

1. Planificad exactamente cuál es el trabajo que queréis hacer: ordenar sólo un armario o dar un cambio de aires a toda la casa. Es importante saber qué se quiere hacer para no "desviarnos" en otras cosas con las que no conseguiríamos el objetivo fijado.

2. No os marquéis objetivos difíciles (o imposibles de cumplir) ya que lo único que conseguiréis será que el trabajo aún parezca más difícil y pesado de hacer. Ordenar toda una casa no es cuestión ni de un día, ni de una semana. Podríais pasar semanas trabajando para conseguir tener la casa lista !!. Por eso, más vale que os vayáis marcando objetivos más pequeños (primero mi ropa, luego la de mis hijos, luego los libros, ...) y así hasta que terminéis. A medida que vayáis consiguiendo estos mini-objetivos y empecéis a ver los resultados, el objetivo final ya no os parecerá tan imposible de conseguir.


Source: Spacesquare

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3. Fijaros unos horarios y una fecha límite para evitar alargar la tarea hasta el infinito. Aunque ya os he dicho que es difícil saber cuando se puede tardar en ordenar toda la casa, con objetivos más pequeños si se puede saber: un armario se puede hacer en una mañana y toda la ropa en un fin de semana, por ejemplo.

4. Programaros tiempo de descanso y su hora de inicio y finalización. No debéis empezar el trabajo y no parar hasta acabarla. Pero marcaros cuando debe durar cada descanso, no sea que cuando hagáis una pausa empecéis a procrastinar de nuevo y no acabéis de retomar el trabajo.

Seguid estas pautas y veréis como el trabajo de ordenar ya no os parece tan pesado ni complicado. Y si aún así se os hace una montaña, llamadme !! Que estaré muy contenta de ayudaros!