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La cocina (segunda parte)

Como supongo que durante esta semana pasada ya ha puesto orden a todos los utensilios que tienes en la cocina, podemos empezar con los alimentos.

Font: Spacesquare

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Tener la cocina y la comida bien ordenados es muy importante: cocinar requiere de muchas cosas y se hacen un montón de movimientos que, si no tienes un cierto orden, te pueden hacer perder mucho tiempo o agobiarte mientras cocinas. Además, muchas veces nos pasa que por no tener las cosas en orden, hay botes, paquetes o cajas con comida que quedan "escondidos" y los acabamos teniendo que tirar porque han caducado.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en todo el mundo tiramos cada año un tercio de los alimentos producidos, que suponen un derroche de trabajo, dinero y recursos. Y hay 800 millones de personas en el mundo pasan hambre. Vale la pena el esfuerzo de organizarse la cocina ni que sea por evitar este desperdicio.

Como hacemos siempre, empezaremos agrupando todo lo que tengamos en los armarios en un solo lugar. Todo: comida, los frescos que se conservan fuera de la nevera (patatas, ajos, cebollas, fruta,…), condimentos, conservas, infusiones, productos de la merienda de los niños, bebidas (no te olvides de las botellas del mueble bar, las grandes olvidadas !!),…todo!!!. Los frescos de la nevera y el congelador son un tema aparte que trataremos más adelante.

Font: Pinteres

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Revisa las fechas de caducidad y separa todo lo que esté caducado o esté a punto de caducar. Yo no soy partidaria de tirarlo directamente (a no ser que encuentres algo de hace varios años, que no es tan raro que pase…). Revisa el contenido y si crees que todavía es apto para su consumo, hazlo ya. Deja encima de la cocina todos estos alimentos y piensa platos para hacer con ellos.

Clasifica por categorías el resto de alimentos:

• Condimentos, especias, infusiones.

• Paquetes de alimentos de uso diario (pasta, arroz, legumbres, ...).

• Frascos de cristal y latas de conservas.

• Bebidas y briks.

• Botellas de bebida, vino, licores.

Lo ideal es que una vez los tengas clasificados, también los guardes clasificados. Deja en los armarios más accesibles y más cercanos a la zona donde cocinas, las cosas que utilices más: la sal, el aceite, las especias, ...

Los alimentos de uso más esporádico, los puedes poner en las zonas más altas.

Si lo guardas agrupado en cajas abiertas, sobretodo las cosas más pequeñas como las infusiones o los botes de especias, aparte de que dentro del armario te quedará todo más bien ordenado, evitarás que cuando quieras coger algo que esté en el fondo, te caiga todo lo que tengas delante. A medida que vayas cocinando, vas dejando las cajas de los alimentos que necesites encima de la cocina y una vez usados, vuelves a guardar la caja.

Si tienes una despensa o un armario que utilices como despensa para almacenar la comida, éste siempre deberá estar fresco y seco para mantener mejor las cosas.

Font: Pinteres

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Coloca las cosas más pesadas (briks, botellas, latas, ...) en la parte de abajo, los productos de consumo diario en los estantes que quedan al nivel de la vista y deja la parte de arriba por los productos que se utilizan menos como tubos de café que guardes de reserva, papel de cocina, objetos para celebraciones de fiestas o, si también lo tienes en la cocina, los productos de la limpieza (evitarás también que los niños puedan acceder). Sobre estos últimos, los productos de la limpieza, hay que añadir que es importante que guardes sólo aquellos que realmente utilices. El resto, los puedes tirar, porque sino es el típico komono que acumula hasta el infinito de productos que compramos y después no usamos!!.

A medida que vayas guardando cosas, procura colocar siempre lo que acabas de comprar detrás y los productos que ya tengas, delante. Así no te caducarán nunca las cosas porque siempre utilizarás las que te queden delante.

Un pequeño truco que mejora mucho el aspecto del lugar donde guardas los alimentos, es guardarlos sin el embalaje. Una vez tengas abierto el paquete, lo que te sobre lo puedes poner en un frasco de cristal o de plástico transparente. Si los botes son iguales el aspecto de la cocina será más homogéneo y, además, podrás ver fácilmente que hay dentro y cuando te queda. Los paquetes enteros que tengas de reserva, los puedes dejar también en cajas abiertas y en el fondo del armario.

Photo by  monicore  from  Pexels

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A las latas o paquetes de productos que venden en packs, también les puedes sacar el embalaje y guardarlos uno por uno. Cuando los necesites ya los tendrás por separado y el aspecto dentro del armario es más limpio, no con un montón de plásticos.

Y una vez que lo tengas todo ordenado, prepárate un menú de comidas para la semana, por dos semanas o por un mes, lo que te sea más cómodo.

De esta manera sabrás perfectamente que tienes que comprar y evitarás comprar cosas que luego no vas a cocinar y se acabarán dañando.