El tiempo no me da, La situación me supera, Me voy a mudar. Socorro!!

ORDENAR o ORGANIZAR?

Una de las primeras cosas que explico en las charlas y talleres de orden que hago, es la importancia en diferenciar los conceptos ordenar y organizar:

Ordenar es poner una cosa en su sitio.
Organizar es decidir qué es este lugar.

Por lo tanto, considero que es más prioritaria la tarea de organizar que la de ordenar para que, una vez tienes clara la primera, la segunda se consigue a base de ser constante y mantener unas rutinas de orden en casa.

Organizar requiere una pequeña reflexión. Es importante que en el momento en que queramos ordenar una estancia de casa (o un armario o un simple cajón) nos hagamos las siguientes preguntas:

• ¿Qué uso tiene o le queremos dar a ese espacio concreto?
• ¿Qué es lo que siempre queda desordenado y por qué?
• ¿Qué es lo que utilizo más y lo que utilizo menos?
• ¿De qué espacios de almacenamiento dispongo para ordenar?

Una vez hemos definido el uso que queremos dar a la habitación lo primero será sacar de allí todo lo que no esté destinado a ese uso, es decir: si queremos que una habitación nos haga de vestuario, no la llenaremos de objetos que no sean ropa y zapatos (como podrían ser una escalera o un aspirador). Allí sólo serán estorbo.

Por supuesto, también aprovecharemos para descartar aquellas cosas que ya no queramos o que ya no necesitamos.

Después, y quizás este sea el paso más importante, miraremos qué hay en la habitación y qué es lo que suele estar fuera de lugar generando desorden. Todas estas cosas desordenadas serán las que seguramente no tienen un lugar concreto donde guardarse o el lugar que se les ha asignado es de difícil acceso y hace que, a la hora de guardarlos, prefiramos dejarlas a cualquier otro lugar menos al suyo.

He aquí la importancia de determinar bien el lugar donde guardaremos cada cosa. Los objetos que utilizamos cada día, o más frecuentemente, deben estar muy al alcance de la mano para que nos sea fácil cogerlos pero sobre todo, para que nos sea fácil después de utilizarlos, volver a guardarlos.

 Photo by  Chris Bair  on  Unsplash

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A todos los objetos que siempre vemos que quedan fuera de lugar, debemos asignarles un lugar siguiendo estas premisas. Si no tienes un lugar donde ponerlas, puedes pensar un sistema de almacenamiento que te vaya bien.

Por ejemplo: si el mueble del recibidor de casa es donde todo el mundo deja las llaves, los móviles, las monedas de los bolsillos, la correspondencia o el correo comercial, tal vez podrías plantear poner un mueble con unos cajones para guardar estos objetos y que no queden tanto a la vista. Otra opción podría será colocar una caja con diferentes clasificadores de manera que, aunque esté a la vista, todo quede ordenado y contenido en un mismo espacio.

 Photo by  Jeff Sheldon  on  Unsplash

En mi casa el problema eran los objetos que traían mis hijos de la escuela: colecciones de cromos, figuritas, muñecos, la bolsa de deporte ..... todo siempre quedaba en medio del comedor porque no sabíamos muy bien donde guardarlo (normalmente en casa no tienes un cajón especial para las colecciones de cromos no?) Solución: asigné un cajón de un mueble que había en el comedor a cada niño para que cada uno pudiera guardar sus cosas. De este modo evité que quedaran esparcidas por todos lados.


Revisa tus habitaciones. Mira qué es lo que siempre genera desorden y piensa donde lo puedes guardar. Una vez tengas un lugar asignado, se constante y guarda las cosas siempre en su sitio una vez ya no las utilices.

 Source:  pixabay.com

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Y sobretodo, si estableces sistemas de organización que impliquen a más miembros de la familia, explícaselo porque sino ellos no lo sabrán, no los utilizarán y el desorden volverá a casa.

Suerte !!