El tiempo no me da, La situación me supera, No se qué ponerme, Situaciones inesperadas

Este verano (y siempre) evita la plancha!!

Ya sé que la ropa planchada siempre se ve diferente a la no planchada, pero cuando en casa vive mucha gente o ahora que llega el calor, planchar cada vez cuesta más.
Yo antes lo planchaba todo pero desde hace un tiempo decidí bajar un poco mi autoimpuesto nivel de exigencia, dejar de plancharlo todo e invertir ese tiempo en cosas que me gustan más. Hoy os contaré como lo hago para evitar al máximo tener que planchar.

 Photo by  Félix Prado  on  Unsplash

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Lo primero es no llenar excesivamente la lavadora. Si la abarrotamos de ropa esta inevitablemente acabará arrugándose mucho. No quiere decir que tengamos que poner lavadoras a media carga (piensa en la cantidad de agua y energía que se desperdicia si lo hacemos así !!!!) pero tampoco debe estar al máximo de capacidad porque entonces la energía la gastaremos en horas de plancha. Procura dejar siempre un espacio de un palmo entre la ropa y la parte superior de la lavadora. Y cuando la llenes, no hagas una bola con la ropa: pon las piezas por separado, desplegadas y sueltas.

Cuando programes el centrifugado, piensa muy bien las revoluciones que pones. Ahora que hace mucho sol y todo se seca más rápido, no es necesario que centrifugues a 1200 o 1000 revoluciones. Quizás a 800 ya tienes suficiente y seguro que evitas muchas arrugas.

Otro tema a tener en cuenta (y que ya os comenté en un post anterior), es calcular bien cuando pones las lavadoras. Es importante que una vez termine, la ropa no se esté mucho rato dentro de la lavadora ya que es otro de los motivos por los que sale arrugada (aparte de que también acabará haciendo un desagradable olor a humedad). Por lo tanto, pon la lavadora calculando que cuando termine estés por casa para poder sacar la ropa.

En el momento de tender, también se pueden tomar varias medidas para evitar las arrugas. Lo primero es procurar estirar la ropa al máximo. Sacude cada una de las piezas para quitar las arrugas que pueda tener del proceso de lavado y centrifugado. Y cuando las enganches con las pinzas, intenta hacerlo siempre por la parte de las costuras, ya que se disimulan mejor las marcas que siempre acaban quedando.

 Photo by  Marco Secchi  on  Unsplash

Photo by Marco Secchi on Unsplash

No pongas la ropa muy junta y tiende las piezas de una a una y bien estiradas. Es la mejor manera para que se ventilen y se sequen más rápido. Revisa que no queden mangas por dentro de las camisetas o jerseis o calcetines hechos una bola, por ejemplo.

Si no tiendes y utilizas la secadora, también es importante que lo hagas justo cuando termine la lavadora y que puedas sacarla cuando acabe el programa de secado.  pon también la ropa pieza a pieza, sin hacer bolas y desplegada.

Y una vez seca, cuando la saques del tendedero (o de la secadora) déjala bien estirada y plana sobre una superficie horizontal (sobre todo si no la puedes plegar o planchar en ese mismo momento). Pon la ropa más pesada o gruesa abajo y la más delicada encima. Si la tienes unas horas o unos días sobre una mesa / silla antes de plegarla o plancharla, si no está bien plana, se volverá a arrugar.

Y si a pesar de estos consejos, hay ropa que se arruga (que de esta siempre hay) o prefieres seguir planchando a pesar del calor, recuerda que la plancha tiene el mayor consumo de energía al principio mientras coge temperatura. Por lo tanto, a nivel de ahorro energético es mejor planchar una hora a la semana que no un poco cada día. También puedes ahorrar apagando la plancha cuando ya sólo te queden un par de piezas y así aprovechas el calor residual.

Sigue estos consejos y podrás pasar más tardes de verano en la playa y no en casa sudando ante la plancha !!

 Photo by Artem Bali from Pexels

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