El cambio de armario (anexo)


El fin de semana en que decides guardar la ropa de invierno también se puede aprovechar para guardar otras piezas de ropa de casa que en verano no se utilizan. Es decir: fundas nórdicas, mantas, edredones, mantas que tengamos en el sofá o en los pies de la cama o incluso, las alfombras.

 Source:  pixabay.com

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Está claro que cuando empieza el calor todo esto nos molesta tenerlo a la vista. Por lo tanto, lo vamos a guardar para evitar tenerlo en el medio del paso molestando (sobre todo las mantas del sofá que no sé porque pero, aunque haga calor y no las utilizamos, si están al alcance de la mano siempre acaban desplegadas y tiradas en cualquier sitio).


Este tipo de prendas no se suelen lavar cada semana. Es por eso que creo que es muy conveniente lavarlas al menos antes de guardarlas. Evitaremos que huelan mal cuando las volvamos a sacar en invierno o que quede alguna mancha que luego no podremos sacar.


El problema es que, a no ser que tengas una lavadora muy grande en casa, no suelen caber. Yo hasta ahora las llevaba a una lavandería pero teniendo en cuenta que en casa somos unos cuantos, me salía muy caro.


Hasta que un día una amiga me comentó que ella lo llevaba a una lavandería de las de autoservicio. Sí, una de esas como las que salen en las • películas americanas donde te llevas tu ropa, la limpias, la secas y te la vuelves a llevar a casa. Y como me gusta probar cosas nuevas, fui. Y tengo que decir que me encantó!

Las lavadoras son muy grandes (de 9 a 18Kg de capacidad). Gracias a ello pude limpiar todos los nórdicos y las mantas del sofá en un par de lavados. Y como allí mismo tienen secadoras también de gran capacidad (de 14 a 25kg), una vez limpia la ropa, sólo tienes que trasladarla a la secadora, encenderla y esperar a que termine el ciclo, que en ambos casos es de 30 minutos (incluso puedes aprovechar para ir a tomar un café).
El funcionamiento de las máquinas es muy sencillo: allí donde yo voy sólo hay que poner el importe del servicio solicitado en una máquina (entre 3 y 7 euros en función del servicio, la capacidad y las diferentes promociones que haya) y pulsar el botón de encendido de la lavadora o secadora escogidas. Incluso hay una máquina de vending con jabón y suavizante (aunque también te los puedes llevar de casa). En una tarde todo limpio. Genial!

Huelga decir que, aparte de los nórdicos y mantas, también es muy útil para llevar otras piezas de ropa de casa grandes que no caben en la lavadora, como pueden ser cortinas o fundas de sofás.

 Photo by Mary  Whitney from Pexels

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En cuanto a las alfombras, estas sí que es inevitable tener que llevarlas a la lavandería tradicional. Las hay que incluso ofrecen un servicio de almacenamiento durante el verano. O sea que aunque sea un poco más caro, nos puede ser muy útil si no tenemos lugar en casa.


Una vez todo limpio, hay que guardarlo. Los lugares más adecuados suelen ser los altillos de los armarios, los cajones de debajo de la cama o los canapés. Siempre procuraremos que sean lugares sin humedades y limpios. Para optimizar al máximo el espacio, en el caso de los nórdicos funcionan muy bien las bolsas para envasar al vacío ya que reducen a más de la mitad su volumen.

 Source:  jaymantri.com

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También es importante, tal y como os comenté con la ropa, poner algún producto anti-polillas. Los saquitos aromáticos son opcionales pero muy recomendables ya que ayudan a mantener fresca la ropa. La lavanda es la que funciona mejor ya que también es eficaz contra las polillas.


Y eso es todo. Ahora sí que cierro el ciclo de cambio de armario que espero que os haya sido muy útil. Si tenéis alguna duda ya sabéis que me la podéis mandar al correo electrónico: enjoyorder2017@gmail.com. Contestaré encantada todas vuestras preguntas.


Hasta la próxima semana.