La situación me supera

El apego a las cosas

A ver. Que quede claro desde el principio: un organizador profesional no vendrá a TU casa a tirarte TUS cosas! (ahora que ya lo he dicho, me quedo más tranquila).

Cuando comento entre mis amistades en qué consiste el proyecto de Enjoy Order, muchas veces la reacción de la gente es: “Uy! A mi casa no vengas que me lo vas a tirar todo!”. Me gusta cuando pasa esto porque cuando finalmente voy a su casa, al final se sorprenden al ver la cantidad de cosas que ellos mismos deciden no seguir guardando.

Si sacamos todo lo que hay en un armario, cajón, trastero, garaje,….y lo agrupamos por categorías, nos damos cuenta de que tenemos más gorras de las que vamos a usar en todo el verano o más martillos que cuadros pendientes de colgar en casa!

¿Por qué no tiramos nunca nada? ¿Por qué este miedo y esta tendencia a acumular cosas? Yo tengo dos teorías:

1.       Por el temido miedo al “por si acaso” (el “porsiaca”). ¿Por si acaso qué? ¿Por si un día me regalan un cuadro y tengo que colgarlo? ¿Cuantas herramientas necesito para esto? ¿Cuantos cuadros me han regalado desde que vivo en mi casa (o en toda mi vida)? Si la respuesta es más de 5, puede tener sentido que tengas muchas herramientas. Si no, ¿porque tienes una caja entera de herramientas ocupando espacio y generando focos de desorden?

Guardo este plumífero (aparte de tres abrigos más que tengo en el armario), por si un día hace frio. ¿Frío dónde? ¿En nuestra zona? La temperatura media en Barcelona este mes de febrero ha sido de 14º de máxima y 6º de mínima. En marzo fueron 16º de máxima y 8º de mínima. Sinceramente, con un buen abrigo tenemos suficiente para los cuatro días de frío que tenemos aquí. No hace falta guardar tres más (que multiplicados por el número de miembros de la familia hace un total de un armario lleno sólo de abrigos que no vamos a usar).

2.       Por el apego a los recuerdos. Esta es la parte difícil pero dejarme que os cuente un par de cosas a ver si os ayudan. Cuando murió mi abuelo mi abuela me regaló su anillo. Un anillo que yo siempre había admirado. No pude estar más contenta de poderlo tener yo. Pero la realidad es que me lo pongo sólo en situaciones especiales. ¿Quiere decir esto que yo sólo recuerdo a mi abuelo las pocas veces al año que uso su anillo?? Ni mucho menos!!! Sus recuerdos los tengo en la memoria y hay muchas situaciones del día a día que me lo recuerdan. Y ahora no estoy diciendo que os deshagáis de todos los objetos que guardáis de vuestros familiares fallecidos. Pero sí que quiero que reflexionéis sobre otros objetos que guardamos por los recuerdos, que igual sí que no sería necesario hacerlo: todas las camisetas de todas la competiciones de básquet en las que habéis participado desde los 12 años (y ahora tenéis más de 40…), todos los peluches de cuando vuestros hijos eran pequeños, los montones de cintas que grabasteis de jóvenes y que ahora no podéis reproducir porque ya no tenéis casetes,…

Todos estos recuerdos guardados en cajas ocupan un espacio en vuestra casa que igual necesitáis para cosas más importantes de vuestro actual día a día. No tengáis miedo a olvidar vuestras hazañas deportivas o discotequeras si os desprendéis de algunos de ellos!! ;-). Yo tengo tres hijos y cada uno de ellos “vino al mundo” con un montón de juguetes y peluches varios. Imposible guardarlos todos!! Pero sabemos de sobras que siempre hay uno especial. Uno con el que vuestro niño habrá jugado más o el único que lo podía consolar cuando había algún contratiempo. Ese el que se tiene que guardar!!

Conclusión: se pueden guardar muchas cosas y objetos especiales pero, por favor, no es necesario guardarlo TODO. Recordad que no tenemos casas pequeñas sino demasiadas cosas para guardar en ellas! Es por este motivo que debemos reflexionar y a priorizar qué nos quedamos cada vez que decidamos liberar espacio en casa.