Cambio de temporada, La situación me supera, No se qué ponerme

El cambio de ropa

Ahora que parece que sí que se acerca el invierno (aquí y en Invernalia), la mayoría empezaremos a hacer el cambio de armario definitivo, ya que seguro que desde septiembre hasta ahora, algunas habéis estado con un mezcla de ropa de medio tiempo y de verano (cosas del cambio climático….). Confieso que yo sí y me pone de los nervios….ya sabes, por eso de que no hay armonía en el conjunto...

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Lo primero que hago antes de guardar la ropa, es lavarla toda. Me gusta guardarla recién lavada para evitar malos olores o que durante el tiempo que la voy a tener guardada aparezcan manchas. Lo que no hago, en cambio, es plancharla. La doblo bien evitando al máximo las arrugas, pero no la plancho, ya que se que cuando la vuelva a sacar en verano tendré que repasarla igualmente. O sea que me lo ahorro una vez.

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Este vuelve a ser un buen momento para descartar aquellas piezas de ropa del verano que tenemos claro que no deberían estar en nuestro armario. Con ellas no es necesario que sigamos todo el proceso de lavarlas, guardarlas y almacenarlas hasta el próximo año, si ya vemos que no las vamos a usar más. Estas piezas podrían ser (para dar ideas):

·         Ropa que no nos hemos puesto en todo el verano.

·         Ropa que ya tiene unos años y se ve muy gastada.

·         Ropa que tenga alguna mancha que no sabemos sacar y que por eso no usamos.

·         Ropa con algún desperfecto (los famosos agujeritos de las camisetas!!).

·         Regalos que no nos gustaron desde el primer momento pero que hemos guardado por compromiso.

·         Bañadores o biquinis con las gomas en mal estado.

·         Ropa que no nos va bien (no es necesario que nos mortifiquemos pensando que vamos a perder peso y nos volverá a caber si hace años que no la podemos usar!)

Una buena manera de ir descartando es hacer diferentes montones de ropa encima de la cama o en sillas e ir clasificándola según si va directa al contenedor de ropa, si se puede dar a alguna asociación o ONG o si le puede servir a algún amigo o familiar.

Yo también hago mi montón de ropa “dudosa”. Es decir, la que no tengo claro si quiero guardar o no. Admito que muchas veces, cuando acabo y sólo me queda este montón, lo acabo descartando todo por la pereza que me da pensar qué hago con él….pero creo está bien hacer el montón porque siempre hay esa prenda que primero descartas porque ya tiene muchos años y crees que no la usarás más, pero que al final acabas rescatando y vuelves a usarla una temporada más, feliz de lo mucho que realmente te gusta.

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Photo by Sarah Dorweiler on Unsplash

Ahora que me fijo más en estas cosas, me he dado cuenta que tengo alguna camisa y algún jersey que calculo que ya tendrán sus diez años y que sigo usando. Son mis prendas favoritas, claro está. Y me gustan sobre todo por el hecho de que no hayan dejado de gustarme en todo este tiempo. ¿Cuántas veces nos pasa que compramos una cosa súper ilusionadas y cuando llegamos a casa y la volvemos a mirar no entendemos qué vimos en ella para comprarla? Saber que de vez en cuando con una prenda acertaste de pleno, me hace feliz!

No cabe decir que esta clasificación en varios montones también la podemos hacer con la ropa de nuestros hijos o de nuestra pareja (si le haces tú el cambio de armario…que no es mi caso).

Aprovecha también, ya que vas a volver a ver toda tu ropa de invierno, para descartar prendas que en el cambio de armario anterior guardaste porque eran “dudosas” y que ahora ves claro que no usarás.

Antes de colocar tu ropa de invierno en el armario, ponla encima de la cama y piensa las posibles combinaciones que puedes hacer con ella. A veces, comprando una camiseta o jersey básico de un color determinado, consigues nuevas combinaciones de ropa que le dan variedad a tu armario y te evitan de tener prendas en el armario que te gustan, pero que no sabes con qué ponerte y acaban quedando olvidados. Además, planificando tus compras evitarás las compras compulsivas o los caprichos que después quedan en el armario con la etiqueta colgando.

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Photo by Alexandra Gorn on Unsplash

¿Qué hacemos cuando ya tenemos toda la ropa limpia y seleccionada?:

La de verano la guardamos. En mi caso, al no tener suficiente espacio en el armario, la pongo en cajas. La doblo en vertical y coloco lo que menos se arruga en la parte inferior y las blusas o vestidos, un poco más delicados, en la parte superior. Aunque sé que cuando lo vuelva a sacar tendré que plancharlo, tampoco es necesario dejarlo de cualquier manera.

La ropa de invierno la coloco en el armario:

·         Lo que va en perchas, colgado. POR FAVOR!!! Las perchas siempre todas iguales!!. Parece una tontería pero el aspecto del armario cambia tanto si las perchas son todas iguales. Le da armonía al conjunto. Probadlo, os gustará. Y otro “por favor”: que las perchas no sean las de aluminio que dan en las tintorerías ni de plástico. Decidme maniática pero son cosas que pueden conmigo. Las de madera de IKEA cuestan 3,99€ y vienen 8. Creo que es un gasto completamente asumible! ;-)

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·         Las camisetas de algodón básicas las guardo en un cajón y dobladas en vertical (mira aquí el vídeo de como se hace el doblado vertical). Facilita muchísimo a la hora encontrar lo que se busca y ahorra espacio.

·         El resto de cajones están reservados, uno para la ropa interior, otro para los pijamas y el último para la ropa de deporte.

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·         Los jerséis más gruesos los pongo apilados en baldas. Probé el doblado vertical pero eran demasiado gruesos y ocupaban demasiado espacio.

Cuando hago el cambio de ropa, apilo los jerséis por colores. Pero admito que lo hago simplemente por estética, porque me gusta verlos así. Tengo poca ropa por lo que no tengo problema en encontrar los que busco. Si tuviera más, igual sí que me facilitaría encontrar alguna prenda concreta tenerla por colores.

·         La balda más pequeña la uso para los pantalones, que también tengo doblados en vertical (los que se ven en la fotografía son los de mi marido, que tiene más que yo y me “roba” espacio de mi mitad de armario. ;-)

En la parte inferior del armario, tengo cajas de IKEA ideales para guardar los zapatos. Tienen una ventanita transparente que te permite ver su contenido sin tener que abrirlas. En estas cajas sólo guardo los zapatos de fuera de temporada o los que uso muy esporádicamente, ya que los de diario las dejo en la puerta de entrada y en casa voy con zapatillas.

Por último decir que en el armario tengo un rincón donde guardo la ropa que uso para estar por casa o la que ya me he puesto pero que no está sucia como para lavarla, evitando así tener montones de ropa por la habitación.

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Estas dos últimas imágenes son de mi mitad de armario (la otra es de mi marido!). También de IKEA Simplemente para que veáis que no es necesario tener un gran vestidor para tener la ropa ordenada y a la vista. Simplemente con tener aquello que realmente nos gusta y evitar almacenar cosas que no nos pondremos, tu armario puede verse perfecto!! 

Espero que estos consejos os puedan ser útiles y nos leemos en el próximo post. Besos!!!!